El voto accesible en España. Ideas para mejorar


Reflexiones sobre el voto accesible y formas de mejorar la accesibilidad para todos en las elecciones.

Votos y elecciones

Hablemos de elecciones. Pero no en clave de política sino en la parte técnica de las mismas: la votación.

El ambiente político ya está lo bastante calentito como para meternos en esos berenjenales y más sin tener mucha idea. Desde nuestra perspectiva, tenemos la sensación que todo lo que sea accesibilidad e inclusión ha sido siempre utilizado por los partidos políticos como arma arrojadiza. Y eso, en lugar de ayudar a avanzar, perjudica. Mucho subirse al carro cuando interesa pero luego… Desgraciadamente esto pasa en muchos otros ámbitos.

Pero centrémonos en las papeletas y formas de votar.

Con la resaca de los comicios autonómicos en Castilla y León y tras el debate surgido en el Twitter hablaremos del voto accesible. Gracias Jesús Suárez por la pregunta que nos ha inspirado.

El voto accesible en España

En España desde 2008 es posible votar de «forma accesible» gracias al voto en braille. Todo ello está regulado en el Real Decreto 1612/2007, de 7 de diciembre, por el que se regula un procedimiento de voto accesible que facilita a las personas con discapacidad visual el ejercicio del derecho de sufragio.

Habría aquí que matizar lo de «voto accesible» porque debería llevar la coletilla de «para personas con ceguera y usuarias del sistema braille».

En realidad, un voto accesible debería intentar que esa accesibilidad sea para todos. Lo cual sería de gran utilidad para una gran parte de la población.

Y, por supuesto, no es nada en contra del sistema braille. En este blog siempre animamos a promoverlo, preservarlo y cuidarlo. Es indispensable para una buena alfabetización en determinados casos.

Pero si nos centramos en el caso concreto de las elecciones, podrían existir mejores opciones.

Es obvio que las personas ciegas tienen un gran handicap para poder leer las papeletas y poder elegir su candidatura preferida de manera independiente.

Aunque actualmente esta barrera ya es un poquito más pequeña al existir aplicaciones que pueden leer textos impresos en voz alta. Y también se podrían implementar otros sistemas mucho más acordes a la situación actual.

Cómo funciona el voto accesible

Los requisitos para solicitarlo son que el elector ciego o con discapacidad visual (usuario del sistema braille) esté inscrito en el Censo Electoral, tenga reconocido un porcentaje de discapacidad igual o superior a 33% (o sea afiliado a la ONCE) y que sepa leer en braille.

El procedimiento es muy sencillo:

  1. Solicitar el voto accesible por los medios que se pongan a disposición en cuanto se convoque el proceso electivo. Ya sea por vía telemática, teléfono, etc. Nos solicitarán ciertos datos para identificarnos y poder localizarnos en la entrega del kit.
  2.  El día de la votación. Una vez solicitado el voto accesible en el tiempo estipulado, el propio día de las elecciones el solicitante debe presentarse en su Mesa electoral y mostrar su DNI. Allí le darán el kit de voto accesible.
  3. El kit se puede utilizar en los lugares habilitados para tener privacidad a la hora de elegir el voto o incluso llevárselo fuera del local electoral y regresar más tarde para votar.
  4. La votación se realiza como cualquier votante, enseñando el DNI o pasaporte e introduciendo la papeleta en la urna.

El kit de voto accesible suele incluir: 

  • Papeletas y sobres de votación normalizados (idénticos a los utilizados por el resto de electores) 
  • Documentación complementaria en Braille y tinta con las instrucciones  de cómo usar el kit.

¿Cómo debería ser el voto accesible?

Entonces tenemos que actualmente voto accesibles es igual a voto en braille. Lo cual restringe los usuario que pueden ejercer su derecho de manera igualitaria a pesar de sus condiciones.

Ya hemos mencionado que, como medidas adicionales, podríamos considerar algunas aplicaciones móviles como aliadas en el proceso. Aquellas que gracias a OCR pueden identificar textos mediante imágenes y leerlos en voz alta. Algo tan sencillo y que ayuda un montón.

Sin embargo, después de más de dos siglos de elecciones en España, sería interesante buscar soluciones más innovadoras para el proceso. Siempre partiendo de la base de que supondría un ejercicio de logística y coordinación bastante importante.

Vivimos en un mundo tecnológicamente mucho más desarrollado que en 1810 y se deberían implementar mejoras para una igualdad de condiciones al elegir a nuestros representantes.

Es obvio, que para llevar a cabo esta implementación que se nos ocurre sería necesario una infraestructura telemática que garantice también los derechos y la privacidad de los votantes. Pero ¿acaso no es posible y necesario avanzar en este aspecto?

No somos expertas en el tema ni en las implicaciones que tiene cambiar un sistema tan instaurado pero… dejemos volar nuestra imaginación y conocimientos.

¿Por qué no usar un código QR (o de otro tipo) impreso en la papeleta?
La papeleta sería la misma para todos y gracias al código podríamos tener información extra incluida la accesibilidad.

Bastaría con informar a la población con unas breves instrucciones que detallasen dónde está ubicado el código (siempre en la misma posición) para que la persona con ceguera o baja visión pueda localizarlo y escanearlo con su móvil y así acceder al contendió en audio.

Este sistema permitiría ampliar la accesibilidad a la hora de votar. De ese modo, no solo las personas ciegas tendrán las adaptaciones sino también personas con baja visión, con problemas de comprensión lectora u otras que se puedan asimilar.

Siguiendo con nuestra propuesta, lo ideal sería tener una app oficial en la que se podría acceder a la información de la formación política de cada papeleta, lectura en voz del texto que aparece en ella, etc.

¿Qué te parece la idea? ¿Cuál sería tu propuesta? Cuéntanoslo en los comentarios.


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