Coronavirus - Covid 19

Coronavirus, discapacidad visual e historias de cuarentena

Estamos viviendo días extraños en todo el mundo, especialmente en España. La cuarentena, los planes aplazados, las calles vacías (o casi)… parece que estamos en una película de esas apocalípticas. Hoy contamos como estamos llevando esta situación teniendo discapacidad visual.

En primer lugar pido disculpas si este artículo no sigue el tono de los que solemos hacer. Las circunstancias son las que son y aún estamos amoldándonos a ellas.

Llevo una semana intentando escribir un artículo sobre la situación que estamos viviendo con el coronavirus (o Covid-19) en España y gran parte del mundo.

Me he puesto a escribir varias veces pero entre la rabia, la impotencia y la incertidumbre, nada me parecía acorde al momento.

Quizá siga siendo así pero es necesario reponerse, asumir y luchar desde el encierro para que todo acabe lo antes posible.

Por eso, hoy hablo con con el corazón y desde mi perspectiva de persona con discapacidad visual: mis percepciones, inquietudes, anécdotas y de cómo estamos viviendo el estado de alarma. Espero no aburrirte.

Creo que compartiendo nuestros pensamientos, miedos y esperanzas no estaremos tan solos. Juntos podremos con el dichoso coronavirus.

Coronavirus: la situación sin números

No quiero comentar datos sobre infectados, muertos, etc. Para eso ya están los medios. Demasiada información que muchas veces peca de redundancia, morbo y sensacionalismo. O si no fuentes como la OMS.

Casi a cada minuto nos llegan estadísticas e historias particulares que nos hacen llorar, perder la fe en el ser humano o agradecer infinito (mucho más que con aplausos) a sanitarios y tanta gente que sigue al pie del cañón para sobrellevar esta situación lo mejor posible.

Se me caen las lágrimas viendo a personas mayores, que quizá viven solas, intentando comprar en un supermercado que el egoísmo de otros ha dejado vacío.

Me da rabia ver como a alguna gente le importa una mierda las medidas de cuarentena y se pasea por ahí tan tranquila, o se van de botellón o de vacaciones a la costa o a la sierra. ¡Qué el coronavirus no es una broma, señores!

Y lo que más atormenta es la incertidumbre.

Al menos hay ejemplos de solidaridad, de ayuda en lo que se pueda, de vecinos jóvenes que le hacen la compra a los más mayores, de trabajadores de supermercado y otras empresas ahí dando todo lo que pueden aún expuestos en mayor medida al virus…

Y, lo que más nos entretiene y nos devuelve la fe en el ser humano, es ver por las redes como barrios enteros se unen para hacer cosas en común. Cada uno desde su ventana o balcón: que si conciertos improvisados, que si clases para mantenerse en forma, bingo… La necesidad agudiza el ingenio. Sin duda.

Personas con discapacidad: población de riesgo ante el Coronavirus

Antes de confinarnos en casa (aquellos que pueden hacerlo) y el teletrabajo, ya se hablaba de grupos de riesgo. Personas con problemas cardíacos, pulmonares, diabetes, cáncer, inmunodepresivos… y otros factores que se van descubriendo cada día.

Ante esto, surgió también en los medios la cuestión de las personas con discapacidad. Y se me dio por pensar que, efectivamente, son un grupo de riesgo pero no en su conjunto sino atendiendo a las deficiencias de cada uno.

Y como no, empecé a ver esto del contagio desde mi punto de vista de persona con discapacidad visual ¿Somos nosotros un grupo de riesgo?

Desde un punto de vista orgánico todo dependerá de la salud de cada uno pero desde el punto de vista de cómo nos relacionamos con el medio sí que podemos vernos más expuestos.

Hay ciertos comportamientos que con baja visión o ceguera son más habituales: el reconocimiento mediante el tacto, ya no solo para leer sino también para percibir texturas o ubicarse en el entorno; el aproximarnos más a una persona u objeto para reconocerlo; la necesidad (en algunos casos) de que alguien nos guíe…

Todas esas acciones que son muy cotidianas para nosotros pueden ser también un riesgo.

Las medidas de prevención nos apuntan a la necesidad de lavarnos las manos debido al contacto con superficies o personas, que nos mantengamos a metro y medio de distancia de los demás… Si ya a medio metro no distingo ¿cómo mantengo metro y medio?

Sin duda, debemos extremar las precauciones, cumplir con la obligación de quedarse en casa (salvo para lo estrictamente imprescindible) y desinfectar y lavarse las manos con la mayor frecuencia. Esa es nuestra lucha contra el coronavirus.

El teletrabajo y nos para Policía Nacional

Como comenté más arriba, este artículo sale un poco a borbotones de pensamientos y sensaciones. En definitiva, de vivencias en estos días de cuarentena.

A pesar del hashtag #YoMeQuedoEnCasa y las consignas para hacerlo, hay gente que tiene que ir a su puesto de trabajo. Por ejemplo, Glo (que la obligaré a desinfección antes de entrar por la puerta).

En mi caso toca teletrabajo. Un caos estos primeros días pero nos servirá para avanzar en eso de lo que muchos hablan: tranformación digital. Y se está demostrando que hay mucho que hacer en este sentido.

Para una persona con ciertas discapacidades el teletrabajo puede ser una gran oportunidad y no solo en tiempos de pandemias o crisis. Para mí, entiendo que también, aunque, teniendo baja visión es complicado, y lleva más tiempo, habituarse a nuevas interfaces. Cuando una se mueve por los programas informáticos más por intuición y memoria que por vista y estos cambian, te sientes perdida. Más ansiedad para el cuerpo.

Por otro lado, no salir de casa no es algo que me afecte mucho. Salir a la calle sola en la mayoría de los casos se convierte en una odisea y en mi hogar me siento segura. No hay mal que por bien no venga, me ahorro el camino de casa al trabajo y viceversa.

Desde que se instauró el estado de alarma solo hemos salido una vez y casi nos cae una multa. Y digo casi, porque si se hacen bien las cosas y se explican, todos nos entendemos.

Lunes 16 de marzo, 9 de la mañana. Volviendo de recoger varias cosas de la oficina y de camino a la farmacia. Glo me guía. Yo voy agarrada a su brazo y desde un coche de la Policía Nacional nos paran y nos dice que no podemos ir así. (Recordad, más de metro y medio entre personas y ojito a las multas),

Les explicamos que al tener yo una discapacidad visual necesito que alguien me acompañe. Debéis saber que es una de las excepciones. Si eres una persona con discapacidad y necesitas ayuda de otra persona, esta te puede acompañar. Eso sí, llevar siempre la tarjeta de discapacidad o un justificante por si acaso.

No pasó nada. Nos recomendaron salir lo menos posible y a poder de una en una. Lo haremos, sin duda. Sobre todo por nuestro propio bien. Un aplauso también para las fuerzas y cuerpos de seguridad que están ahí para protegernos.

En este caso solo puntualizar que espero que ahora no venga el típico gracioso con la picaresca de la discapacidad. Que nos conocemos y en España somos muy de buscar formas de saltarnos las normas aunque sean por nuestro bien

Un sueño… ¿que habrá que aplazar?

Pero hay más. Acepto la cuarentena, estar lejos de la gente, amoldarme al teletrabajo, sufrir por los infectados y muertos,… pero hay algo más que hace que esta cuarentena sea por veces insostenible.

Todos tenemos nuestra vida, nuestras historias, nuestros planes… Y no quiero sonar caprichosa con tantos que están sufriendo por el maldito coronavirus. Lo importante es la salud. Pero hay algo que nos está haciendo esta situación más angustiosa.

Nosotras deberíamos estar felices preparando los últimos detalles de nuestra boda. Sin embargo, parece ser que el dichoso virus y la cuarentena van camino de arruinarnos uno de los días más felices de nuestra vida.

Y no quiero comparar la magnitud del virus con un evento personal. Están en juego vidas. Pero duele.

Se supone que el 2 de mayo nos casamos. En menos de mes y medio. Lo que se supone que iba a ser alegría y muchos preparativos se ha convertido en miedo y no saber qué va a pasar.

Todo parece un mal sueño. Hace solo 10 días estábamos haciéndonos las fotos de preboda. Nos decían que esto del virus no nos iba a afectar tanto, etc. Y míranos hoy. Encerrados en casa, con miles de infectados, centenares de muertes y muchas incógnitas por resolver.

No sabemos qué pasará mañana. Tenemos una responsabilidad con la sociedad y también con nuestros invitados. Hay días que nos animamos pensando que igual va a mejor pero ves las noticias y se te cae el mundo encima.

Hemos dejado todo en pausa. En abril decidiremos, por nosotras, por nuestros invitados, por la salud de todos.

Y a ti, que me lees, perdona que este artículo sea así. Necesitaba decirlo, gritarlo, o mejor, escribirlo. Quizá en un futuro cercano solo sea un mal recuerdo.

Seguro que hay muchas historias que se paran por culpa de una pandemia que quizá se pudo enfrentar antes, con más previsión, con más medios…

Si quieres compartir tu historia de cuarentena o tus pensamientos sobre el dichoso coronavirus, no dudes en dejarnos tu comentario. Entre todos ganaremos la batalla.

#TodoVaAIrBien

4 comentarios sobre “Coronavirus, discapacidad visual e historias de cuarentena”

  1. Hola!
    Gracias por escribir esta entrada. Compartiendo vivencias nos hace sentir al menos un poco más cerca unos de otros.
    En mi caso, estaba trabajando hasta ayer, pero mi empresa se ve obligada a pausar el trabajo y nos aplicó a todos el erte, nombrado mucho en estos días. así que aquí estoy en casa, saliendo solo a lo imprescindible como nos han indicado.
    Por diferentes causas, mi pareja y yo nos hemos visto obligadas a pasar estos días cada una en su casa, lo que hace algo más dura y menos llevadera la situación. pero aquí estamos, entreteniéndonos como podemos.
    Tienes mucha razón, si para una persona salir a la calle ahora es extraño, para los que no vemos es todavía más, todo en silencio, pocos coches, poca gente… tengo la suerte de convivir con dos perros, una mascota y un perro guía, lo que me obliga a salir a la calle y poder caminar aunque sea unos minutos varias veces al día.. Pero es todo muy raro, yo creo que hasta ellos lo notan 🐕🦮
    seguro que pronto pasará esto y pasará también la incertidumbre. Tendrán una boda muy bonita.
    No conocía el blog, estos días me valdrán también para leer las entradas que tienen muy buena pinta.
    Muchas gracias, un saludo desde Canarias.

    1. Muchas gracias Silvia por tu comentario.
      Nos quedan unos cuantos días por pasar esta cuarentena pero esperemos que se pase lo antes posible y podamos volver todos a nuestra rutina y nuestros planes.
      ¡Mucho ánimo y a pasar estos días lo mejor posible! Seguro que con los perretes te entretienes y te hacen mucha compañía.

  2. Hola!
    No fue aburrida para nada, me gustó leerte y conocer tu experiencia.
    Te entiendo, a mí también se me posterga un proyecto por culpa del maldito virus, con mi novio queremos empezar a convivir, pero para eso es necesario hacer arreglos en su casa, lo cual ahora llevará más tiempo de lo previsto por esto de la cuarentena.
    Muchos ánimos, esto pasará y lo superaremos!
    Saludos

    1. Muchas gracias Nahir por leernos y por tus palabras.
      Ojalá que todo esto pase pronto y podamos seguir adelante con nuestros planes y sueños.
      Un saludo

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