Cómics táctiles. Parte III: Life.

En anteriores artículos hemos hablado del nacimiento del cómic táctil y de Shapereader, uno de los proyectos pioneros. Hoy os traemos un nuevo capítulo de esta historia para conocer otro historia gráfica accesible: Life.




Life puede considerarse, junto con Shapereader, uno de los primeros proyectos del cómic táctil. Tuvo su aparición en 2013 y su creador fue el danés Philipp Meyer, un estudiante de diseño de interacción de la Universidad de Malmö en Suecia.

 

Cómo surgió la idea

Philip, tras realizar un curso sobre cómics, se planteó la posibilidad de crear un sistemaque permitiese a las personas ciegas o con baja visión “leer” o acceder de manera igualitaria a una historia en viñetas mediante ilustraciones táctiles. Tal y como expone en su web: “Lo vi como un reto y una oportunidad de sondear las posibilidades de la narración táctil”.

 

Para comenzar su proyecto contactó con Nota, una organización danesa que se dedica al desarrollo aplicaciones, edición de libro libros y a dar servicios a personas con discapacidad visual o ceguera. Allí conoció a Michael Drud, corrector de pruebas Braille en la asociación y ciego de nacimiento. 

Las palabras de Michael respecto a su idea de la concepción del cómic táctil no fueron muy alentadoras ya que en la mayoría de los casos es complicado representar imágenes que las personas con ceguera de nacimiento puedan reconocer. Por esa razón, en un primer momento, la idea de Philip solo era válida para aquellas que habían perdido visión durante su vida y habían tenido acceso visual a esos conceptos.

 

A pesar de ese contratiempo, Philipp no se dio por vencido aunque reconoce que: “A medida que avanzaba con el proyecto me surgían más dudas, estuve a punto de abandonar. Pero volví a empezar de cero y me puse a experimentar con la idea de contar la historia a través de formas muy simples. Ahí recuperé la confianza”.

Life, de prototipo digital al papel en relieve

Así fue como sacó adelante su primer prototipo. Intentó simplificar las imágenes de la historia al máximo sin que esta perdiera significando y antes de llevarlo a la superficie táctil hizo una versión digital con CSS, usando la sucesión de Fibonaccipara determinar el diámetro de los círculos, los protagonistas de la obra.

 

Esta primera versión digital fue testeada por varios amigos y luego fue llevada al papel en relieve.

 

Gráficamente, el cómic está compuesto por ilustraciones táctiles en forma de círculos y otras formas reconocibles combinados con títulos y descripciones contextuales en braille. Life contiene cuatro viñetas por página lo que hace un total de 24 paneles que narran de manera  completamente táctil, una historia sobre el amor, la vida y la muerte.

 

Después de las primeras versiones y testeos con personas con discapacidad visual, Meyer comprobó que había invidentes que tenían dificultades para entender el libro porque nunca habían estado en contacto con el formato cómic, así que añadió al principio del mismo una pequeña aclaración que dice: 

 

Cada página tiene 4 marcos. En cada cuadro se representa una situación. Los números en los primeros 4 marcos indican la dirección de lectura”. Los marcos son muy importantes como guía. 

 

Además, gracias a la retroalimentación con los testeadores, fue añadiendo diferentes detalles y perfilando el modelo inicial hasta conseguir una primera versión definitiva: un libro realizado en papel especial para destacar las elevaciones del diseño táctil y encuadernado a mano. Además cuenta con la ingeniosa peculiaridad de poder abrirse y extenderse como un acordeón.

 

 

Accesible y comprensible por todos

Esta versión final de Life fue enviada a un público muy diverso con edades comprendidas entre los  22  y los 60 años y todos pudieron descifrar y entender el argumento de la historia que es básicamente una pequeña y sencilla historia de vida.

 

Entre estos primeros “lectores” hubo diferentes interpretaciones, pero curiosamente nadie mencionó los omnipresentes círculos que son los elementos simplificados de la historia.  Las palabras más repetidas a la hora de describir la obra fueron personas, niño y muerte.

 

Sin embargo debemos señalar que, tal y como explica el autor, el argumento de Life no trata de una historia en particular, sino que es un experimento que busca mostrar el potencial secuencial de esta narración táctil.

 

Life tiene una versión en papel y otra digital que se puede “leer” y experimentar en la web del autor y a la que Meyer añadió cierta interactividad. Haciendo doble clic sobre los círculos de las viñetas estos cambian de color creando combinaciones también muy estéticas visualmente.

 

Una de las ventajas del experimento es que al tener apenas texto, el libro puede ser perfectamente leíble, comprensible y accesible para todo el mundo.

 

Meyer reconoce que este fue uno de los proyectos más complicados en los que se ha embarcado hasta la fecha, pero al mismo tiempo es el más gratificante puesto que abrió el camino a un nuevo género literario y además consiguió vencer el escepticismo de Michael Drud quien fue el primero en “leer” y dar el visto bueno a su obra.



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