Accesibilidad en Sanidad

Accesibilidad en Sanidad. Experiencia personal


Una reflexión personal sobre al accesibilidad en centros médicos, hospitales y demás instituciones de Sanidad.

La accesibilidad en la Sanidad. Experiencia y estudios

Desafortunadamente, en los últimos meses, por una cosa o por otra, hemos tenido que acudir a diferentes centros médicos y hospitales. Visitas que para cualquier persona sin discapacidad pueden ser un trámite, pero para quienes tenemos alguna puede ser una auténtica odisea.

Yo tengo la suerte de que me pueden acompañar y ayudar pero realmente, si queremos tener autonomía y un sistema accesible e inclusivo se deberían mejorar bastantes cosas.

En los últimos años Fundación ONCE e Ilunion Tecnología y Accesibilidad realizaron un estudio sobre Accesibilidad e innovación social en la atención sanitaria. En él se encuestaron a más de 1000 personas (con y sin discapacidad) y más de 200 profesionales y el resultado general es que la accesibilidad en sanidad sólo consigue un 5,5 sobre 10. Una nota preocupante, la verdad.

Sin entrar en pormenores técnicos y con un vistazo personalizado, comentaré aquellos aspectos que me han llamado la atención y que se deberían mejorar.

Acceso a la información en Sanidad

Para las personas con baja visión o ceguera el acceso a la información visual siempre es complicada, por no decir imposible.

Letras pequeñas en documentos, carteles apenas visibles y con poco contraste, flechas y demás iconos de ubicación de tamaño reducido o ubicados en lugares poco accesibles…Más macrocaracteres y sistema braille en los carteles, por favor.

A esto hay que añadirle la gestión de turno de citas. Recuerdo que hace ya bastantes años, cuando ibas al médico había un listado en la puerta con las personas que se iban a atender. Eso me provocaba bastante inseguridad pues era casi imposible leerlo. Mejor es la opción de llamar a los pacientes en voz alta pero se agradecería que lo hagan saliendo de las consultas para saber hacia donde nos tenemos que dirigir.

La nueva moda son las pantallas donde van apareciendo las citas y los números de las consultas. Muy tecnológico y todo lo que quieras pero si no les pones un audio que informe de lo que pone en la pantalla, flaco favor haces. Me hace gracia porque el pitidito de cambio de turno si lo hacen. Y tú ahí con tu ticket que has tenido que coger en la entrada con sus letras minúsculas y tienes que recurrir, si puedes, a la lupa del teléfono para poder ver la pantallita. Y no tardes mucho que igual se te pasa el turno.

Si hablamos de tecnología es de agradecer que ahora podamos tener aplicaciones para gestionar citas y demás cuestiones con Sanidad. Ha sido un gran avance y tengo que reconocer que yo que me manejo con un móvil con bastante aumento, no tengo problemas de accesibilidad a la información. Una buena opción para tener bajo control todas las citas, médicos, recetas y mucho más. Bien es verdad que siempre se puede mejorar pero de mi parte no tengo ninguna queja, por ahora.

Moverse por los espacios

Otro tema interesante es cómo podemos movernos de forma autónoma por los edificios o incluso acceder a ellos.

Tiene bastante relación con lo que hablamos al principio de la necesidad de carteles bien visibles, con macrocaracteres, braille y otras indicaciones claras.

Las señales y demás iconos que podemos encontrar deben estar bien contrastados. Con lo del covid han surgido muchas marcas que se han puesto en el suelo para delimitar espacios, guiar a los pacientes, etc. Y quienes tenemos baja visión nos perdemos mucha de esa información. Y eso causa bastante inseguridad.

Mi última experiencia (hasta ahora) fue en urgencias y en silla de ruedas. Llevaba acompañante así que, por ese lado, iba un poco más tranquila. Pero para acceder a las consultas te llaman por megafonía y te dicen «sigue las líneas blancas, verdes, etc». Unas marcas puestas en el suelo que quizá no podamos ver quienes tenemos discapacidad visual. Sobre todo las blancas.

Otra cuestión es moverse en las consultas o por los pasillos. Pero sobre todo las primeras, muchas veces entras y hay tantas cosas alrededor que no sabes muy bien como moverte para no tirar algo o tropezar. Vale que algunas están mas ordenadas que otras, y todo depende del espacio que tengan los médicos. Ellos y ellas no tienen culpa pero consideraba que es necesario comentar como pequeños detalles pueden ampliar la ansiedad y reducir la autonomía de las personas con discapacidad.

Las puertas o biombos acristalados y sin marcas que los notifiquen o los obstáculos en los pasillos también son peligros potenciales. Sobre todo para quienes no tenemos casi visión periférica. ¡Cuántos sustos y golpes nos llevamos!

Trato con personas

Y llegamos al punto que todo lo puede condicionar y es el trato con el personal sanitario. Desde administración a enfermeras o doctoras y sus homónimos masculinos.

Una persona que te trata de forma agradable siempre es un plus. También hay que tener en cuenta que todos tenemos días buenos y malos y ellos tratan con muchas personas al día. Debemos ser empáticos desde ambos lados.

Hablando nos podemos entender y normalmente ya conocen tu historial y tus necesidades. Si no es así, podemos comentar que no vemos lo que nos está mostrando o que necesitamos que nos indique de cierta manera lo que quiere que hagamos. Por ejemplo, en una prueba. Normalmente te pueden ayudar sin problema.

Sin embargo, si que sería recomendable que se formase al personal sanitario en cuestiones de accesibilidad: lengua de signos, cómo guiar a una persona ciega o con baja visión, y muchos otros casos. Posiblemente ya se haga pero no está de menos recordarlo.

Una cosa que sí nos ha complicado un poco la interacción con la gente son las mamparas que se han puesto debido al covid. Suelen ser de metacrilato u otro material transparente y, por lo tanto, suelen ser difíciles de ver o crean reflejos que nos impiden descifrar qué hay detrás o acercarse al interlocutor. Esto hace que nos desubiquemos o que perdamos información o, incluso, las ayudas que antes nos podían ofrecer. Es verdad que se ha relajado un poco el tema pero las dichosas mamparas siguen ahí.

Sin embargo, una cosa buena que si nos trajo el covid es lo de la atención telefónica. Poder tener una cita médica sin necesidad de desplazarte al centro de salud es una buena opción en muchos casos y nos evita problemas de accesibilidad o que alguien tenga que acompañarnos.

Conclusiones sobre la accesibilidad en Sanidad

Con todo esto que he comentado y algunas cosas más que quizá se me han quedado en el tintero, creo que puedo dar una opinión bastante realista.

Hay que mejorar bastantes cosas en el Sistema Sanitario. Se ha avanzado en algunos aspectos pero hay otros que con unas pequeñas adaptaciones serían mucho más accesibles.

Por orden de prioridades, destacaría lo de dar información de las pantallas en audio (sobre todo en las citas) y poner más cuidado en la señalización y cartelería usando macro caracteres y braille. También la formación sobre accesibilidad para el personal sanitario.

Y tu ¿Crees que es accesible tu centro de salud u hospital? Cuéntanoslo en el apartado de comentarios.


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