Tecnología háptica CUTE

Tecnología háptica CUTE: la revolución del tacto


Descubre los nuevos dispositivos hápticos CUTE. Una tecnología revolucionaria que ofrece sensaciones táctiles detalladas y agradables, abriendo un mundo de posibilidades para la navegación, interacción y comunicación en personas con discapacidad visual.

Tacto y tecnología háptica

Vamos a hablar del tacto. En el artículo de hoy os presentamos una tecnología que descubrimos hace poco y que nos parece interesante por las posibilidades que nos brinda a las personas con discapacidad visual. Siempre son bienvenidas este tipo de noticias por lo que suponen y nos encanta poder compartir la información que obtenemos con todos vosotros ya que pueden ser muy útiles.

Buscando por internet me topé con un avance que promete llevar la retroalimentación táctil a un nivel completamente nuevo. Se trata de unos dispositivos wearable (cuya traducción sería que podemos llevar puestos, como una pulsera) desarrollados en Alemania, en el Instituto Max Planck for Intelligent Systems (para Sistemas Inteligentes), que podrían cambiar la forma en que «sentimos» nuestro entorno.

El equipo multidisciplinar que está a cargo de la investigación publicó a comienzos de 2025 sus hallazgos en Advanced Science.

Además del artículo, hemos hecho una pequeña investigación sobre estos dispositivos y la tecnología háptica en general, y lo que descubrimos es realmente emocionante.

CUTE: Un nuevo horizonte para el tacto

Hoy en día casi todos estamos familiarizados con la vibración de nuestros móviles o de algunos dispositivos, especialmente los de ayuda, como bastones inteligentes o sistemas GPS que nos guían con pequeños zumbidos. Son útiles, sin duda. Pero imaginad por un momento poder sentir no solo una vibración, sino una caricia suave, una presión delicada, el cosquilleo de algo rozando la piel, o incluso la sensación de un latido.

Esto es lo que prometen estos nuevos dispositivos, llamados CUTE (Cutaneous Electrohydraulic Wearable Devices, algo así como «Dispositivos Electrohidráulicos Vestibles Cutáneos»). Me encanta el nombre es tan adorable, jejeje.

Los científicos que los han creado explican que funcionan con una especie de «músculos artificiales» muy pequeños y suaves que se activan con electricidad. Al aplicar un voltaje, estos pequeños actuadores se expanden y tocan nuestra piel. Lo fascinante es que, variando ese voltaje, pueden generar una gama amplísima de sensaciones táctiles. No es solo un «vibra o no vibra», sino que pueden simular diferentes tipos de contacto, desde el más sutil hasta presiones más firmes, y todo ello de forma silenciosa, segura y sin calentarse.

Según Natalia Sánchez-Tamayo, estudiante de doctorado en el MPI-IS y miembro del equipo: «Nuestros dispositivos CUTE demuestran la viabilidad de crear sistemas vestibles ligeros que proporcionen una comunicación táctil agradable y expresiva. Los desarrollos futuros podrían llevar esta tecnología a áreas más grandes del cuerpo, produciendo sensaciones más complejas e incluso estudiando la percepción humana de señales hápticas que antes eran difíciles de crear«.

El grupo de investigación se completa con Zachary Yoder, Philipp Rothemund, Giulia Ballardini, Christoph Keplinger y Katherine J. Kuchenbecker.

¿Cómo podría ayudarnos esta tecnología a las personas con discapacidad visual?

Partiendo de lo que es esa tecnología hoy en día de los posibles desarrollos que vengan en el futuro, podemos pensar en multitud de posibilidades que nos hagan la vida mucho más fácil. Ya no es sólo su implementación en campos como la realidad virtual o como complemento a la información visual y auditiva en entornos ruidosos, sino que podríamos sacarles provecho en cuestiones más inclusivas:

  1. Autonomía a la hora de movernos y orientarnos: Imagina caminar por la calle y que tu dispositivo no solo vibre cuando te acercas a un obstáculo. ¿Y si pudieras sentir una suave presión en tu muñeca indicando la dirección correcta en un cruce, o una textura virtual que te avise de la proximidad de una pared o una puerta? Estos dispositivos podrían ofrecer una guía mucho más intuitiva y detallada. Podrían, por ejemplo, transmitir la sensación de la textura del suelo o la cercanía de objetos de una forma más descriptiva que una simple vibración.
  2. Interacción con el entorno digital y físico: Pensemos en cómo accedemos a la información. Ya existen teclados braille y lectores de pantalla, pero ¿y si pudiéramos «sentir» gráficos, mapas o incluso obras de arte de una forma más compleja? Estos dispositivos podrían traducir información visual en patrones táctiles ricos y variados, permitiéndonos una comprensión más profunda. Por ejemplo, al explorar un mapa en una pantalla táctil, podríamos sentir diferentes texturas para calles, edificios o parques.
  3. Comunicación y expresión de emociones: La capacidad de estos dispositivos para transmitir sensaciones como una caricia o un latido abre puertas a nuevas formas de comunicación no verbal. En un mundo cada vez más conectado digitalmente, podrían añadir una capa de cercanía y emoción a nuestras interacciones.
  4. Experiencias sensoriales smpliadas: Desde «sentir» la música de una forma nueva hasta experimentar entornos virtuales de manera más inmersiva, las posibilidades son enormes. Podrían ayudarnos a comprender mejor conceptos abstractos o a disfrutar de actividades de ocio de una manera más completa.

Un tacto más humano y agradable

Una de las cosas que más me llama la atención de los dispositivos CUTE es que los investigadores destacan que las sensaciones que producen son percibidas como «agradables» y «expresivas». Esto es un gran paso adelante respecto a las vibraciones a veces monótonas o incluso molestas de algunos aparatos. Un sistema de retroalimentación que sea placentero de usar es mucho más probable que se adopte y se integre de forma natural en nuestro día a día.

El camino por recorrer

Por supuesto, como toda nueva tecnología, aún está en fase de desarrollo. Pero saber que hay científicos trabajando en mejorar y enriquecer el sentido del tacto de esta manera es una noticia fantástica. La tecnología háptica ya nos ofrece herramientas valiosas, desde bastones inteligentes hasta aplicaciones de navegación, pero estos avances del Instituto Max Planck prometen un futuro donde la información táctil tendrá muchos más matices.

Desde mi perspectiva, cada avance que nos permite percibir e interactuar con el mundo de una forma más completa es una puerta que se abre hacia una mayor independencia y una vida más rica en experiencias. En Ver Sin Límites estaremos muy atentas a cómo evolucionan estos dispositivos CUTE y otras tecnologías hápticas, soñando con el día en que podamos «tocar» el mundo de maneras que hoy apenas empezamos a imaginar.

Esperamos que esta información os resulte tan interesante como a nosotras. ¡Sigamos explorando juntos las posibilidades que nos brinda la tecnología!

Más información sobre CUTE


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